Noticias

Andrés&Tito rosado y blanco, nuevos vinos de la bodega Niño de la Salina

Andrés&Tito rosado y blanco, nuevos vinos de la bodega Niño de la Salina

915

A mediados del siglo pasado, Andrés Fontalba Escalante 'el niño de la salina', tuvo el sueño de crear una bodega. Las circunstancias se lo impidieron, pero con el tiempo sus hijos, Andrés y Francisco, lo hicieron realidad creando la bodega Niño de la Salina. La nombraban así porque era la forma en la que popularmente se conocía al abuelo Andrés, al que a pesar del paso de los años seguían conociendo como Andresito. Una cariñosa denominación que también dio nombre a los principales vinos de esta casa ubicada en Almargen.

Siguiendo esa línea, la bodega Niño de la Salina presenta ahora los vinos andrés&tito, que sirven para reivindicar la figura de los dos hermanos que con su esfuerzo y tesón levantaron esta empresa familiar. Por un lado, Andrés Fontalba y, por otro, Francisco Fontalba, al que todos conocían como Tito Paco.

Son dos los nuevos vinos presentados bajo la denominación andrés&tito. Por un lado, un blanco seco elaborado al cien por cien con uva ecológica Sauvignon Blanc. Un vino joven y fresco, limpio y brillante, de un color amarillo pálido con reflejos. Sus notas de cata destacan que en nariz posee una buena intensidad aromática, mezclando aromas fruta tropical madura y toques cítricos; mientras que en boca es fresco, bien estructurado y con una buena y equilibrada acidez. Perfecto para aperitivos y entrantes, marida muy bien con pescados, mariscos, arroces y pastas. Eso sí, también anima a la aventura, para encontrar nuevas y ricas combinaciones.

Por otro lado, encontramos un rosado seco monovarietal con uva ecológica Tempranillo. Limpio y brillante, destaca en él su coloración rosa palo, denotando juventud y frescura, convirtiéndose en apetecible y deseable a cualquier paladar.  Según sus notas de cata, en nariz es fresco y fragante, con notas a pétalos de rosa y frutos rojos, mientras que en boca posee una entrada suave, con un sabor aterciopelado que se prolonga a lo largo de la boca gracias a su notable y equilibrada acidez. Su suavidad lo hace ideal para aperitivos y entrantes, al igual que arroces, pastas y pescados, incluido sushi.

Con ambos vinos, la bodega Niño de la Salina continúa su apuesta por la excelencia. Una calidad que se demuestra en los premios recibidos por algunos de sus vinos, entre los que se encuentra la Medalla de Plata obtenida en el Concurso Mundial de Bruselas (Concours Mondial Bruxelles) por Andresito crianza, la medalla de bronce en el Concurso Nacional de Vino Español 'España Selección' en Fenavin de Andresito moscatel seco o el Bacchus de Plata recibido por Andresito moscatel dulce. Una familia Andresito a la que se suman dos nuevos vinos y también el recientemente lanzado vermut Andresito, cuyas primeras semanas lo están consolidando en el mercado.